Plasma humano de convalecientes, ahora un tratamiento para la COVID-19, tuvo su origen en Cuba
Orlando Rafael Serrano-Barrera, María Mercedes Bello-Rodríguez
Resumen
El plasma inmune ha sido propuesto como opción en la prevención y el tratamiento de los pacientes afectados por la COVID-19. Queremos resaltar el hecho de que corresponde a un cubano el mérito de haber sido el primero en el mundo en haber empleado el plasma humano en el tratamiento de una infección. Ante un caso grave de fiebre amarilla, el doctor Carlos Juan Finlay realizó el que probablemente sea el primer experimento de transferencia de plasma inmune de humano a humano en la historia de la Medicina, en el mes de julio de 1892. Presentó sus resultados a Émile Roux, del Instituto Pasteur, quien reconoció la validez de la labor de Finlay. Tal mérito ha sido poco reconocido, y es otro motivo de perenne homenaje a la brillantez de sus aportes científicos.